Este artículo nace, en primer lugar, a partir de la experiencia de una persona muy cercana a mí que estaba atravesando esta situación. A la par, durante un programa de radio en el que participo, comenzaron a llegar numerosos comentarios que reflejaban la preocupación colectiva sobre este tema y la sensación de que las instituciones académicas hacen poco al respecto, especialmente cuando se trata de instituciones privadas.
Columnista: Mar Morillón | Ramos Arizpe, MX | Junio 2026
Conforme fui leyendo, estudiando e informándome más profundamente, también me encontré con algo personal: una parte de mí estaba escribiendo desde la necesidad de sanar. Heridas que el bullying había dejado en mi historia comenzaron a hacerse visibles, incluso sin haber sido plenamente consciente de que yo misma lo había vivido.
¿De donde nace?
El término bullying fue introducido por el psicólogo sueco-noruego Dan Olweus, quien lo definió como la exposición de un estudiante a acciones negativas de manera repetida y continua por parte de uno o más compañeros, generando una relación de desigualdad de poder.
Olweus, D. (1999). Bullying at School: What We Know and What We Can Do. Blackwell Publishing.
Diferencia entre broma y el bullying
Cuando hablamos de bullying, no buscamos satanizar las bromas o lo juegos entre niños, adolescentes o adultos. Reírnos juntos, compartir momentos divertidos y crear vínculos a través del humor es parte natural de nuestras relaciones.
Lo importante es aprender a distinguir cuándo una broma deja de ser divertida para convertirse en una forma de acoso.
Las bromas buscan divertir a todos los involucrados y fortalecer la relación. En cambio, el bullying o acoso tiene como objetivo humillar, lastimar o ejercer poder sobre otra persona, causando un daño emocional significativo.
Además, es importante recordar que el bullying no ocurre únicamente en la infancia. También puede presentarse en preparatorias, universidades, espacios laborales e incluso en grupos de amigos. Nadie está completamente exento de vivir una situación de este tipo.
Para comprenderlo mejor, revisemos algunas diferencias clave:
Una vez comprendida esta diferencia, podemos identificar los distintos tipos de bullying que existen.
Si quieres conocer los tipos de bullying
¿Qué papel juegan las redes sociales en este problema?
Las redes sociales han amplificado el alcance del acoso. Gracias a la inmediatez de internet, una burla puede difundirse en cuestión de segundos y llegar a cientos o miles de personas.
Además, el anonimato facilita que algunos agresores actúen con mayor crueldad. A esto se suma la permanencia de la huella digital: una fotografía, comentario o publicación puede seguir circulando mucho tiempo después de haber sido compartida.
Los “me gusta”, comentarios y compartidos también pueden amplificar el daño psicológico, haciendo que la victima sienta que la humillación es observada y validada por muchas personas.
Por ello, el entorno digital puede dificultar que quien sufre acoso encuentre un espacio verdaderamente seguro.
¿Cómo detectar que una persona está sufriendo bullying?
Efectos mentales, emocionales y conductuales
Algunos de los efectos que una persona acosada puede experimentar son:
Mentales
· Dificultades de concentración, desmotivación y disminución del rendimiento académico o laboral.
· Autopercepción distorsionada, acompañada de sentimientos de inferioridad, inutilidad o culpa.
· Estado de alerta constante, hipervigilancia, fatiga mental y problemas de memoria.
Emocionales
· Mayor riesgo de desarrollar depresión, ansiedad generalizada o ataque de pánico.
· Sentimientos persistentes de miedo, tristeza, humillación, vergüenza y soledad.
· Pérdida de confianza en los demás y dificultad para establecer relaciones sanas.
Conductuales
· Aislamiento social y evitación de actividades o lugares donde podría encontrarse con los agresores.
· En casos severos, autolesiones, trastornos alimentarios o ideación suicida.
· Alteraciones físicas como problemas de sueño, pesadillas recurrentes, dolores de cabeza o molestias estomacales sin una causa médica aparente.
¿Qué podemos hacer?
El objetivo principal es restaurar la sensación de seguridad, disminuir el impacto emocional y proporcionar herramientas de afrontamiento.
Crear espacios seguros
Fomentar ambientes de escucha activa y libres de juicio, donde la persona pueda expresar lo que siente y validar emociones como el miedo, la tristeza o el enojo.
Aprender a gestionar las emociones
Buscar acompañamiento psicológico puede ayudar a trabajar la ansiedad, fortalecer el amor propio y desarrollar habilidades de comunicación asertiva.
Desarrollar herramientas de protección
Enseñar estrategias como establecer límites claros, responder con firmeza, evitar confrontaciones físicas y retirarse de situaciones de riesgo.
Fortalecer la red de apoyo
Identificar amistades saludables, familiares o figuras de confianza que puedan brindar acompañamiento y protección emocional.
En conclusión, el bullying no es un problema exclusivo de la infancia. Muchas veces sus consecuencias nos acompañan hasta la vida adulta, afectando nuestra autoestima, nuestras relaciones y la forma en que nos percibimos a nosotros mismos.
Por eso, más allá de señalar a los agresores, necesitamos construir comunidades donde la empatía, el respeto y la compasión sean valores cotidianos. Como adultos, tenemos la responsabilidad de revisar nuestras propias conductas, integrar nuestras heridas y convertirnos en el ejemplo que queremos que nuestras infancias observen.
Porque pertenecer nunca debería doler. Y ningún ser humano debería sentirse solo por ser quien es.
Para prevenir consecuencias graves, las instituciones brindan pautas y líneas de ayuda. En México, por ejemplo, puedes consultar los recursos y protocolos de apoyo en el portal oficial de Educación Básica o buscar orientación especializada para proteger la integridad emocional.
REFERENCIAS
https://www.bbva.mx/personas/productos/sostenibilidad/que-tipos-de-bullying-hay.html
/https://www.unicef.org/chile/media/3171/file/bullying_en_el_ambiente_escolar.pdf
https://www.gob.mx/sep/articulos/acoso-escolar-que-es-y-como-identificarlo
https://www.radiopodcast.unam.mx/podcast/audio/41716
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