Publicado en 2010 con el respaldo de la Real Embajada de los Países Bajos en Bolivia, este volumen de 250 páginas representa el primer esfuerzo sistemático por trazar un mapa crítico e histórico del videoarte en el país. Su autora y compiladora, Narda Alvarado —artista visual paceña con una trayectoria reconocida en el circuito latinoamericano del arte contemporáneo—, dirigió un equipo multidisciplinario integrado por Eduardo Calla, Jesús Flores, Lucía Querejazu, Ramiro Garavito y Samanta Orihuela.
Columnista: Yael Hervert | Tampa, FL | Mayo 2026
Un vacío que se llena
Hasta la aparición de este libro, el videoarte boliviano existía como práctica pero no como discurso escrito. No había genealogía, no había archivo accesible, no había terminología compartida. El libro asume esa deuda y la salda con una doble estrategia: por un lado, ofrece aproximaciones teóricas que sitúan la producción local dentro de debates más amplios sobre imagen electrónica, hibridación de lenguajes y nuevos medios; por otro, construye una videografía catalogada que funciona como inventario de obras y artistas. La intención declarada en el prólogo fue la de “construir conocimiento y realidad” para aproximarse de forma plural y multidisciplinaria al videoarte en Bolivia, desde el rastreo histórico hasta su posibilidad lingüística, pasando por las mutaciones, migraciones e hibridaciones que este ha ido sufriendo.
Estructura y enfoque
La investigación no busca una historia lineal ni un relato heroico. Parte del reconocimiento de que el videoarte en Bolivia es un fenómeno con bordes difusos: atravesado por la performance, la danza, la instalación y el cine experimental, resistente a definiciones cerradas. Por eso la catalogación opera con múltiples categorías —video performance, video danza, video instalación, video de producción y video artístico o autorreferencial— que permiten dar cuenta de esa diversidad sin aplanarla.
Relevancia regional
En el contexto latinoamericano, donde países como Argentina, Brasil o México cuentan con una bibliografía consolidada sobre sus respectivas escenas de videoarte —como el trabajo de Laura Baigorri en Vídeo en Latinoamérica: una historia crítica (2006) o las publicaciones del festival Videobrasil desde los años ochenta—, Bolivia llegaba tarde pero con una ventaja: podía aprender de esos modelos y construir algo propio. Este libro lo hace con honestidad intelectual, sin inflar una escena ni invisibilizarla. Es, en ese sentido, un acto de legitimación cultural que excede lo académico.
Referencias
-Alvarado, Narda (comp.). El videoarte en Bolivia: Aproximaciones Teóricas y Videografía. La Paz: Real Embajada de los Países Bajos en Bolivia / Imprenta Grafika, 2010. 250 pp. Disponible en: proyectoidis.org — Texto completo en PDF: EL VIDEO ARTE EN BOLIVIA
-Alvarado, Narda. Perfil de artista en Kiosko Galería, Santa Cruz de la Sierra
-Baigorri, Laura. Vídeo en Latinoamérica: una historia crítica. Madrid: Brumaria, 2008.



