Reseña: Océano de sonido — David Toop
Internarse en la música como quien se zambulle en un mar de vibraciones
Océano de sonido de David Toop es mucho más que un libro sobre música: es una cartografía lírica de la escucha, una exploración del sonido como paisaje, memoria y atmósfera. La obra invita al lector a abandonar la linealidad tradicional de la historia musical para navegar en una deriva sensorial que conecta sujetos, géneros y espacios en una vasta red sonora.
Toop parte de un gesto fundacional: el día en que Claude Debussy escuchó música gamelán en la Exposición de París de 1889, momento que el autor sitúa como umbral del siglo XX musical. A partir de allí, la escritura se despliega como un viaje nómada, saltando entre épocas, culturas y estilos —desde La Monte Young, Sun Ra, Brian Eno, Kraftwerk hasta Aphex Twin— para trazar una historia sonora cuya continuidad no depende de géneros, sino de experiencias de escucha inmersiva y expansiva.
Lo que distingue a Océano de sonido es su estilo: un híbrido entre ensayo, diario de viaje, entrevista y meditaciones poéticas. El texto refleja la propia filosofía de Toop sobre lo musical: no como un objeto definido, sino como un campo líquido de sensaciones, atmósferas y resonancias. En él, el sonido no se “consume”, se habita; no se contabiliza, se siente.
El libro se mueve entre lo analítico y lo intuitivo, lo histórico y lo subjetivo, y en ese flujo propone que la música —especialmente aquella que llamamos ambient, experimental o electrónica— actúa como paisaje psicoacústico. Aquí, escuchar es un acto de atención que descorre fronteras entre tradición y experimentación, revelando que los sonidos más etéreos pueden ser también los más reveladores de nuestro tiempo.
Océano de sonido no responde una sola pregunta, sino que plantea muchas:
¿Cuándo el sonido comenzó a ser algo más que música?
¿En qué punto la escucha se convierte en experiencia —y hasta en forma de pensamiento?
¿Puede la música ser, en sí misma, un territorio para habitar?
Leer este libro es, sobre todo, aprender a escuchar de nuevo, con mente abierta y cuerpo receptivo.



