Hace algunos años escribí un articulo titulado “¿Sueñan las maquinas música?”, en el que hablaba sobre la IA y su repercusión en la industria de la música, sorprendentemente, desde aquella ocasión los avances en la materia han sido enormes. ¿Qué ha cambiado y donde estamos parados ahora mismo respecto a las nuevas tecnologías?
Entre el miedo y la posibilidad
Las nuevas herramientas tardan en ser aceptadas por la sociedad, nos rehusamos al cambio, pero el cambio es más rápido que nosotros. La IA ya no es una suposición, es un hecho constante para todo aquel con acceso a un dispositivo con internet. Hoy “hacer música” es tan fácil como dar una descripción detallada a aplicaciones como Suno o Loudly que en cuestión de segundos crearan temas con letras y arreglos musicales completos.
Es increíble pensar que hemos llegado a un punto en la historia donde la creatividad “esta al alcance de todos”, no hacen falta años de estudio o practica para crear una “obra maestra”. Para muchos músicos y gente que ha dedicado su vida a la música esto resulta peligroso en muchos sentidos, tomando en cuenta lo voraz que es la industria. El miedo a la perdida de empleos y a condiciones aún peores para los artistas provocan que la mayoría rechace todo relacionado a la música generativa.
The Velvet Sundown hizo eco en internet al ser una banda totalmente generada por IA, obteniendo miles de reproducciones en poco tiempo. Y definitivamente nos hace replantearnos la idea de lo que representa ser un “artista en el mundo moderno”
Inflación musical
Con la creciente oferta musical derivada del fácil acceso a la creatividad sonora ,la música se devalúa, no solo para las grandes compañías y los grandes artistas , también para el publico, al cual puede resultarle abrumadora la inmensa cantidad de canciones que se ofrecen en los servicios de streaming. Con la IA es muy probable que la lista de éxitos se llene de música totalmente generada de manera artificial, lo cual seguramente no tardara en ocurrir si tomamos en cuenta el nivel de calidad que ha alcanzado este tipo de contenido.
El futuro (no muy lejano)
¿Qué pasara con el músico y su rol en la sociedad y la industria? Para responder la pregunta más allá de la especulación, hay que plantearnos ahora mismo el “¿por qué?” hacemos la música que hacemos. Competir no es una opción, entendamos que la productividad que pueden generar los algoritmos está a años luz del humano promedio. Como músicos, nuestra labor va más allá de ser productivos y complacer a la industria, la experiencia de la música debe ser trascendental, la música en vivo puede conectar de manera profunda en el oyente y es en definitiva el futuro. Quién haga música de ahora en adelante deberá entender que no solo se trata de tener una buena producción puesto que los estándares serán más altos. El performance, la energía, la entrega y por supuesto la verdadera creatividad deberán ser el motor de un nuevo mañana para los artistas del futuro, dejando de la frivolidad de los ídolos del internet y música que olvidamos en un dos por tres. La verdadera música no morirá mientras hayan artistas dispuestos a morir por ella.